Mi vecina es una zorra

Esta preciosa morena se está echando un cigarro después de venir de la piscina. Se le acerca su vecino y le dice que parece que va a llover y ha tenido que volver de la piscina. Le coge el cigarro y le da unas caladas mientras habla con ella. Se nota que hay una extraña tensión sexual entre ellos, el tío se va acercando cada vez más y más a ella y empieza a comerle la boca. Empieza a tocar todo su cuerpo y se pone muy cachondo, haciendo que también el coñito de ella se moje mucho. La tía se pone de rodillas y empieza a comerle la polla, metiéndosela toda hasta la garganta, chupando con ganas, dándole mucho placer a su vecino. Entran dentro de su casa, se pone a cuatro patas y él le mete toda su polla hasta el fondo, follándola duro como a ella le gusta. No para de gemir como una cerda viciosa, suplicando que le dé más fuerte. No para de follarla a cuatro patas pero ya no aguanta más así que le da toda su leche en la boca.