Llena de leche la cara de la pequeña hija de sus jefes

Esta jovencita se acaba de levantar de su siesta y va al baño para asearse bien. Es tan pequeña que ni siquiera llega al espejo y tiene que dar saltos para poder verse. Luego intenta sacar la ropa de la secadora y tampoco llega por lo pequeña que es. Está harta de siempre tener que dar saltos para legar a los sitios. Un tío de mantenimiento está arreglando cosas en su casa y ve por la ventana que la chica no llega a la estantería de la cocina y decide ayudarla. El tío no para de mirar su tremendo culito y se pone muy cachondo. La tía le da las gracias y empieza a frotarle la polla por encima del pantalón y él se pone cachondísimo. La tía se pone de rodillas delante de él y saca su enorme polla del pantalón. La agarra toda con la mano y la lame entera para empaparla con su saliva. El tío la pone contra una silla y le mete toda la polla en su pequeño coño, follándola duro como a la jovencita le gusta. Le da unos buenos azotes en el culo y la chica se sube encima de su polla. Empieza a cabalgarle, saltando rápido mientras gime como una perra y manosea sus tetas. Se sube a los brazos del tío y salta encima, pero él no aguanta más, así que la pone de rodillas y llena toda su cara de leche.